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TURISMO ALTERNATIVO

El turismo alternativo se refiere a aquellos viajes que tienen como fin realizar actividades recreativas en contacto directo con la naturaleza y las expresiones culturales que le envuelven con una actitud y compromiso de conocer, respetar, disfrutar y participar en la conservación de los recursos naturales y culturales. El turismo alternativo cubre una gama extensa de actividades, pero en términos más generales se le define como “formas de turismo congruentes con los valores naturales, sociales y comunitarios y que permiten tanto a anfitriones como visitantes disfrutar un interacción positiva y muy apreciable y una experiencia compartida” (Wearing y Neil 1999, 3).

Esta definición ha facilitado realizar una segmentación del Turismo Alternativo, basado en el tipo de interés y actividades que el turista tiene y busca al estar en contacto con la naturaleza. Es así, que la Secretaría de Turismo ha dividido al Turismo Alternativo en tres grandes segmentos:
1. Ecoturismo
2. Turismo de aventura y
3. Turismo rural

Ecoturismo

La Secretaría de Turismo considera al ecoturismo como un producto turístico que está dirigido a aquellos turistas que disfrutan de la Historia Natural y que desean apoyar y participar activamente en la conservación del medio ambiente. Se define como:

Viajes y visitas respetuosas del medio ambiente a zonas naturales relativamente tranquilas para disfrutar, estudiar y apreciar la naturaleza (y las expresiones culturales pasadas y presentes) en las cuales se promueve la conservación, son ligeros los efectos de los visitantes y se cuenta con la activa participación socioeconómica de las poblaciones locales (Wearing y Neil 1999, 4).

Turismo de aventura

En este segmento el turista puede encontrar y satisfacer su búsqueda por mejorar su condición física, reducir la tensión y por lo tanto mejorar su estado emocional y físico, así como vivir la experiencia de “logro” al superar un reto impuesto por la naturaleza, en donde la experiencia es sólo entre la naturaleza y el turista, por lo tanto quedan excluidas las competencias deportivas o denominadas actividades “extremas”, en donde el reto es contra el tiempo o contra el hombre mismo y se le define como:
Los viajes que tienen como fin realizar actividades recreativas – deportivas, asociadas a desafíos impuestos por la naturaleza, con una actitud y compromiso de conocer, respetar, disfrutar y participar en la conservación de los recursos naturales y culturales.

Turismo rural

Este segmento es el lado más humano del Turismo Alternativo, ya que ofrece al turista la gran oportunidad de experimentar el encuentro con las diferentes formas de vivir de las comunidades que cohabitan en un ambiente rural y además lo sensibiliza sobre el respeto y valor de su identidad cultural. Se define este segmento como:

Los viajes que tienen como fin realizar actividades de convivencia e interacción con una comunidad rural, en todas aquellas expresiones sociales, culturales y productivas cotidianas de la misma, con una actitud y compromiso de conocer, respetar, disfrutar y participar en la conservación de los recursos naturales y culturales.

Ejemplos de objetivos de un negocio

Hay momentos del año idóneos para revisar y actualizar los objetivos de tu negocio.

Siempre recomiendo una revisión a fondo una vez al año, o bien en enero o bien ahora, a principio de curso. Y luego revisiones trimestrales en función de los resultados.

Por eso, ahora que llega septiembre con fuerza tras el descanso de este verano tan atípico, te traigo este post sobre los objetivos de un negocio, uno de los pilares básicos de cualquier proyecto.

Es probable que este verano te hayas ido en coche a alguna parte. Pues bien, al planear tus vacaciones habrás tenido que tomar dos decisiones básicas: dónde vas y cuál será la ruta.

En el ámbito empresarial el proceso es el mismo. También tendrás que dar respuesta a dónde te diriges (los objetivos) y a cómo vas a llegar (las estrategias para lograrlos).

Pero no vale hacerlo de cualquier manera. Tienes que aprender a fijar objetivos smart, inteligentes.

Estos 50 ejemplos te ayudarán a abrir tu radio de actuación y a trabajar tu estrategia por objetivos.
Tipos de objetivos de un negocio
A la hora de categorizar los propósitos de una empresa se puede hacer desde muchas perspectivas diferentes, a través de variables como el tiempo (corto, medio y largo plazo), la forma de medirlos (cuantitativos y cualitativos)  o la jerarquía.

Veamos más los objetivos en función de su jerarquía.

¿Conoces las muñecas Matrioshka? 

El trabajo por objetivos se parece mucho a estas muñecas que encajan una dentro de otra y que son por sí mismas figuras individuales pero, a la vez, son piezas de un mismo conjunto. 

Los objetivos de una empresa se pueden dividir por niveles, conteniendo cada uno el siguiente nivel.

Siguiendo la idea de las muñecas, los objetivos por jerarquía equivaldrían a cuatro tamaños distintos de un mismo juego de Matrioshka.

Por ejemplo, la visión y la misión incluye los objetivos generales y juntos conforman el plan estratégico.

En el siguiente nivel, los objetivos estratégicos incluyen los tácticos y en el último tenemos a los objetivos operativos.

Objetivos de una empresa según su jerarquía
  • Objetivos de un negocio estratégicos: son de carácter genérico que una empresa busca alcanzar a largo plazo (5 a 10 años), los también llamados objetivos generales. Están muy alineados con la misión y la visión del negocio. Al fin y al cabo, son los que guían el rumbo del proyecto. Pero cuidado con plantearse demasiados objetivos estratégicos al mismo tiempo. A la hora de abordarlos cabe el riesgo de ir en direcciones opuestas, debilitando los recursos y los resultados.

Por ejemplo: un objetivo estratégico puede ser convertirse en un referente en el sector. 

  • Tácticos: son los enmarcados en los diferentes departamentos que apoyan y van alimentando los objetivos estratégicos. Se suelen establecer a medio plazo (2 a 5 años). 

Por ejemplo: aumentar las ventas o los leads cualificados.

  • Operativos: en este nivel los objetivos se llevan al plano más operacional. Para eso deben ser específicos, muchas veces para cada trabajador, cortoplacistas (menos de un año) y más sencillos de alcanzar. 

Por ejemplo: para aumentar las ventas (objetivo táctico), se lleva a cabo una campaña de publicidad a través de medios online y se refuerza la figura del comercial y la atención preventa.

Como ves, los objetivos de los distintos niveles jerárquicos van dirigidos hacia un mismo fin. Para poder trabajar los más generales, es necesario desglosar y definir el paso a paso hacia la meta.

Para ello no podemos dejar de hablar de los objetivos SMART, la metodología por excelencia que crea objetivos inteligentes.

Objetivos SMART en una empresa

Los objetivos SMART es una manera de abordar la consecución de metas de una empresa para poder prever las dificultades y mejorar las probabilidades de éxito. 

Permite hacer manejables los objetivos, por grandes y ambiciosos que sean. El acrónimo en inglés nos da los cinco elementos básicos para poder convertirlos en “inteligentes” y trabajar para alcanzarlos.

S: (Specific) Es específico y concreto. Es decir, cualquier persona a la que se le comparta la información debe ser capaz de entenderlo.

M: (Measurable) Tiene que ser medible y cuantificable para poder evaluarlo de manera objetiva. Hablamos de números, de métricas en hojas de cálculo o de medidas universales que permiten evitar los famosos “mucho, un poco, más o menos, etc”.

A: (Achievable) El objetivo tiene que ser posible de alcanzar, es decir, siendo exigente y ambicioso hay que mantener los pies en la tierra y estar dispuesto a modificarlo en caso de que nos hayamos pasado de optimistas.

R: (Realistic) Muy relacionado con lo anterior, hay que ser realistas a la hora de definir objetivos. Sobre todo teniendo en cuenta los recursos, las capacidades y la motivación.

T: (Time) Está enmarcado en un cuadro temporal, si no, el objetivo se dilata tanto en el tiempo que se acaba perdiendo la perspectiva, la capacidad de ser evaluado y su función.

Por ejemplo, un objetivo como «Crecer en leads» sería SMART si lo enunciamos como «Incremento del 25% de los leads (500 unidades) en el segundo semestre del año«. Es concreto, incluye un patrón de medida, es ambicioso pero alcanzable y realista y se establece un periodo de tiempo.

Otros ejemplos podría ser «Incrementar un 20% el engagement (nº de reacciones) en Instagram en 2021» o «Incrementar hasta el 5% las horas de formación de nuestro equipo en 2021».

Por supuesto, los objetivos estratégicos, generales o a largo plazo, difícilmente podrán ser SMART pero el objetivo –y valga la redundancia– es que puedas traducir la misión de tu empresa en objetivos generales que a su vez se subdividan en metas más pequeñas y manejables.

Si tienes objetivos de una empresa que no son SMART no significa que tengan un mal enfoque, sino que falta desarrollarlos y detallarlos para poder dividirlos en subobjetivos hasta que sean medibles, realistas, acotados en el tiempo, alcanzables y específicos. Es como crear tu propio juego de muñecas Matrioshka, desde la más grande hasta las piezas más pequeñas.

Y puesto que la finalidad de este artículo es que determines tu propia ruta, te doy una lista de 50 ejemplos de objetivos de negocio de distintos niveles de la empresa para que te ayude a definir los tuyos propios. 
15 Ejemplos de objetivos estratégicos de negocio

Estos objetivos dan forma a la estrategia de la empresa, pilar básico en cualquier negocio. Es la dirección a tomar, el qué hacer y el cómo hacerlo, cómo alinear los recursos de la organización hacia un mismo horizonte temporal a largo plazo. Estos son algunos de los objetivos estratégicos de una empresa más habituales:

  1. Mejorar el margen de beneficio.
  2. Diversificar los ingresos.
  3. Elaborar y ejecutar un plan de inversión, reforzando las finanzas necesarias para ponerlo en marcha.
  4. Reforzar el servicio de front office.
  5. Mejorar la experiencia del usuario online.
  6. Mejorar la atención al cliente.
  7. Desarrollar la omnicanalidad. 
  8. Invertir en una nueva gama de productos.
  9. Posicionarse como empresa atractiva para el talento (por ejemplo en the Great Place to Work).
  10. Implantar el teletrabajo.
  11. Desarrollar una estrategia competitiva que permita ganar autoridad y ser un referente en el sector. 
  12. Desarrollar un proyecto de transformación digital del negocio.
  13. Implantar un sistema de gestión ágil de proyectos.
  14. Definir estrategias alternativas basadas en diferentes escenarios (medida ante la incertidumbre).
  15. Planificar situaciones de crisis.

21 Ejemplos de objetivos de marketing

El marketing tiene cada vez más protagonismo en las estrategias de cualquier marca. Estos son algunos ejemplos de objetivos enfocados a la venta y a la visibilidad:

  1. Optimizar el embudo de ventas.
  2. Mejorar el seguimiento de las distintas etapas del embudo de ventas y a lo largo del customer journey del cliente.
  3. Mejorar la capacidad de venta y negociación del emprendedor y del equipo comercial.
  4. Crear un plan de visibilidad a través de guest blogging y entrevistas en podcast.
  5. Mejorar la tasa de engagement en una red social.
  6. Aumentar el Social Selling Index de LinkedIn.
  7. Validar un nuevo producto con ventas.
  8. Incrementar el ticket medio por cliente.
  9. Poner en marcha una estrategia de captación de leads cualificados.
  10. Mejorar el ROI de las campañas publicitarias.
  11. Hacer un lanzamiento de un nuevo producto.
  12. Conseguir nuevos clientes.
  13. Crear un nuevo lead magnet para segmentar la lista de email.
  14. Mejorar el posicionamiento SEO.
  15. Desarrollar un proyecto de marketing de contenidos basado en la calidad.
  16. Aumentar las ventas.
  17. Ganar autoridad a través de la prueba social.
  18. Incorporar una nueva identidad visual corporativa.
  19. Conseguir acuerdos de afiliación y comercialización por parte de terceros.
  20. Mejorar la capacidad de networking del equipo promotor / emprendedor.
  21. Implantar un CRM.
14 Ejemplos de objetivos en organización y recursos humanos

En esta lista no pueden faltar ejemplos relacionados con la gestión de recursos humanos y procesos organizativos.

  1. Aumentar la felicidad del equipo. 
  2. Redimensionar el equipo creando nuevos puestos de especialización.
  3. Mejorar los procesos internos de comunicación.
  4. Aplicar nuevas medidas de seguridad y bienestar para el equipo.
  5. Disminuir el índice de rotación de los empleados.
  6. Fomentar la formación y la promoción interna.
  7. Agilizar las decisiones departamentales.
  8. Optimizar el organigrama de la organización.
  9. Mejorar las condiciones de teletrabajo de la plantilla.
  10. Instaurar un programa de mentores entre los propios empleados o reforzar el equipo con una figura externa como un interim manager.
  11. Fomentar el trabajo en equipo y la cohesión a través de actividades como grupos de trabajo, dinámicas de entretenimiento o escape rooms.
  12. Organizar un Team Building.
  13. Optimizar los procesos de contratación y formación inicial.
  14. Incrementar la transparencia y la accesibilidad a la información interna.

Estos son solo ejemplos para que reflexiones y definas dónde quieres ir, desde el objetivo estratégico más general hasta los pequeños objetivos del día a día que te permitirán alcanzar la situación deseada.

Como ves, los objetivos son la traducción de todas las intenciones, iniciativas y dirección de la empresa en pequeñas o no tan pequeñas metas. 

Fuente: https://mentoringnegocios.com/50-ejemplos-de-objetivos-de-un-negocio/

La meta emprendedora

La meta del emprendedor

  • Crea en usted mismo: para obtener resultados, se debe fortalecer la confianza en uno mismo y, por supuesto, en los objetivos que se quieran alcanzar. La primera persona que debe creer en sus capacidades, es usted mismo.
  • Mirar el lado positivo de los demás: un buen líder es capaz de ver los dones y habilidades de los integrantes de su equipo. No existe recompensa más grande que la de ayudar a otros a explotar su potencial.
  • Descubra oportunidades en todas partes: la oportunidad está donde usted la busque. Recuerde que las personas que dicen todo el tiempo, nunca experimentan algo trascendental en su vida. 
  • Enfocarse en las soluciones: Lo ideal es convertiste en un solucionador de problemas e identificar oportunidades donde otros no las ven. 
  • Ser persistente: la mejor fórmula para alcanzar sus metas es persistir.

Objetivos emprendedores

1. Estar atento a la competencia
Si bien es importante no llegar a obsesionarse con todos y cada uno de los movimientos que hagan nuestros competidores, sí es cierto que uno de los objetivos de emprendedores más habitual es tener un ojo puesto en las estrategias y acciones de otras startups del sector. No en vano, el lanzamiento de un nuevo servicio, la contratación de más personal o una ronda de financiación lanzada por esos otros actores puede afectar al devenir de nuestro proyecto.

No obstante, no solo hay que vigilar levemente a la competencia para tratar de adelantarnos a sus movimientos. De hecho, también conviene saber todos los detalles posibles de nuestros competidores por si, en un futuro, el panorama lleva a nuestra startup a una alianza o una fusión con otras del sector. Según un reciente informe de Accenture, el 35% de los directores financieros están seguros de que participarán en procesos de adquisición de empresas en el próximo año. Ya sea una adquisición o una fusión, lo ideal es saber cuáles son las mejores opciones dentro del sector. Así, vigilar a la competencia debería ser una de esas tareas que no debes perder de vista.

2. Marcar objetivos medibles
El éxito de una startup es el principal objetivo de un emprendedor, pero ese concepto debe ser algo más concreto y, sobre todo, medible. ¿Cuándo se alcanza el éxito? ¿Con la venta de la startup? ¿Alcanzando una facturación millonaria? ¿Siendo rentables? Si bien las metas deberían estar fijadas desde el comienzo del proyecto, lo cierto es que uno de los propósitos de año nuevo para tu startup bien podría ser ajustar esos objetivos en base a lo acaecido el periodo anterior.

Una de las claves para que ese objetivo a corto plazo sea alcanzable es que sea, además de realista, medible. Ya sea lograr un número determinado de usuarios, alcanzar una reducción determinada de los gastos o ampliar el impacto en redes sociales, intenta que las metas de tu startup sean comprobables con el paso del tiempo. Es la mejor forma de ir analizando el progreso de nuestros objetivos a lo largo de los próximos 12 meses.

3. Asegurar la sostenibilidad a futuro
Más allá de depender de futuras e hipotéticas rondas de financiación, uno de las metas para las startups ha de ser alcanzar la tan ansiada rentabilidad. El resto de cifras también son importantes y, sin ir más lejos, atraer a miles de usuarios es fundamental para el futuro del proyecto. Sin embargo, son las ventas las que aseguran que la startup seguirá en pie el día de mañana y, por ello, debería ser con más frecuencia uno de los objetivos de emprendedores.

Hay quien dice que el cash flow (la diferencia entre los cobros y los pagos) “es más importante que tu madre” y, sin llegar a ser tan extremistas, lo cierto es que un interesante objetivo para los emprendedores pasa por encontrar esa fórmula con la que monetizar su proyecto. De hecho, la falta de caja es la segunda razón por la que fracasan las startups y, por ello, en Startup explore le damos mucha importancia al análisis del cash flow. El camino hacia la rentabilidad no es corto ni sencillo, pero es importante ir dando pasos para lograr esa fundamental meta de las startups.

4. Ser más eficientes
Los objetivos de una startup no se van a cumplir ellos solos. Si bien intervendrán otros factores (el momento en el que estemos, lo que haga la competencia, la situación económica global o la simple suerte), el trabajo es esencial para conseguirlo.

En definitiva, administrar mejor nuestro tiempo nos permitirá hacer más cosas y llevarlas a cabo mejor. Este propósito es sencillo de plantear pero complejo a la hora de llevarlo a cabo, ya que afecta a todos y cada uno de los procesos que se lleven a cabo en la startup. El principal objetivo de un emprendedor debe ser mejorar todos y cada uno de esos procesos para llegar a obtener una eficiencia que bien podría llevarnos meses alcanzar. Hay 12 meses por delante para lograrlo, así que a por ello.

5. Que nadie trabaje más horas de las que debe
La eficiencia no solo tiene como objetivo hacer más cosas a lo largo de una jornada laboral, sino también lograr alcanzar las metas diarias en una cantidad de tiempo razonable. En otras palabras: uno de esos objetivos de emprendedores debería ser no tener jornadas de trabajo maratonianas. Tener vida fuera de la oficina y descansar lo necesario afecta también, aunque de forma indirecta, a la viabilidad del proyecto a medio y largo plazo.

6. Ser más flexibles
Los objetivos marcados (así como estos mismos propósitos) no están escritos en piedra. El calendario tampoco lo está y una de las primeras cosas que deben pasar a ser objetivo de emprendedores es aprender a amoldarse a las circunstancias. Llevar a cabo nuestros planes cuando sea posible y no antes, ser pacientes, ajustar nuestro presupuesto ante costes inesperados o cambiar de metas si cambia radicalmente nuestro sector son algunas de las cuestiones fundamentales a la hora de llevar a cabo un planteamiento flexible en el día a día de nuestra empresa.

No obstante, esto no solo debe aplicarse cuando las circunstancias cambian. El simple hecho de que un cliente pida algo cuando no lo esperábamos o se marquen unos plazos extraordinarios no debe suponer el fin del mundo. Ante todo, flexibilidad.

7. Actualizar el plan de negocio
Al igual que los objetivos de un emprendedor, el plan de negocio puede quedar obsoleto con el paso el tiempo. Así, periódicamente toca hacer repaso para certificar que la situación de la startup y los objetivos del emprendedor aún son compatibles. Todo, de una forma realista.

Aunque es cierto que hay casos de éxito en los que el plan de negocio ni siquiera llegó a existir, un buen número de las startups que no cuentan con esta hoja de ruta terminan fracasando (un 70 %, según un reciente estudio).

De acuerdo a la cantidad de tiempo que nos lleve la realización de una meta, estas podrán subdividirse en metas a corto plazo, metas a mediano plazo y metas a largo plazo.

Objetivos a corto plazo:
Este tipo de metas normalmente son aquellas que trazamos para cumplirlas en algunas semanas o pocos meses. Nos ayudan a no dejar para después tareas que deben ir cumpliéndose y que deben fortalecer las bases del negocio o ayudar en la administración del mismo.

Un ejemplo válido de este tipo de metas sería lograr un ingreso promedio diario de “X” cantidad de dinero que le permita al negocio cubrir sus costos operativos. Otra meta a corto plazo podría ser crear una cartera de clientes de una cantidad razonable y que los mismos sean clientes recurrentes.

Como puedes ver, crear una meta es centrarte en un objetivo y plantearlo no sólo para ti sino para todos los que colaboren contigo en la empresa.

Objetivos a mediano plazo:
Las metas a mediano plazo son aquellas que cuestan un poco más que las primeras y normalmente requieren del trabajo diario, constancia y dedicación para cumplirlas. Este tipo necesitan algunos años para ser alcanzadas, pero lograrlas te proporcionará experiencia, conocimientos invaluables y te abrirá las puertas a nuevas oportunidades.

Citar ejemplos en metas a mediano plazo es subjetivo porque dependerá de cada emprendedor y la situación en la que inició su emprendimiento. Sin embargo, en términos generales, podríamos decir que la compra de un equipo de producción importante, la adquisición de un fuerte inventario de mercancía o la conformación de un equipo de trabajo sólido pueden ser metas a mediano plazo que un buen emprendedor tendrá siempre presente.

Para lograr estas metas, en muchas ocasiones se requiere que el emprendedor ahorre una parte de los ingresos devengados por sus ventas y pueda utilizarlos para obtener logros que no se pueden alcanzar simplemente en una semana o unos meses.

Objetivos a largo plazo:
Un emprendedor disciplinado crea un negocio con miras a levantarlo y hacerlo crecer a través del tiempo y para ello se requiere ir armando las bases y estructuras de la organización de manera tal que la barra de logros esté cada día más arriba. Por ello las metas a largo plazo se van convirtiendo en necesidades propias de la actividad comercial. Así por ejemplo, la compra de un local comercial, la apertura de nuevas sucursales, la contratación de personal capacitado o la ampliación en la oferta de productos y servicios, son algunas de esas metas que necesitas tener en mente para no quedarte únicamente en el nivel de una micro empresa.

Hay que aspirar a más, debes preocuparte por llevar tu empresa al nivel de pequeña empresa y luego a mediana empresa. Eso es lo que hace un visionario y es para lo que te vas preparando con el tiempo y el esfuerzo.

Pareciese un poco raro pensar en comprar un local comercial cuando inicias el negocio si apenas puedes pagar los gastos mensuales del mismo. Sin embargo, tener una meta elevada te exigirá ser recursivo para lograrla.

La vida está llena de obstáculos y un día te levantas y todo parece ir en la dirección opuesta a la que tú quieres que vaya, pero debes tener siempre presente que el objetivo está allá adelante y que no importa si tienes que cambiar de camino en el proceso o si hay que redoblar los esfuerzos para obtener lo que te propusiste.

No todos los días tendrás ganas de motivarte o hacer lo que te corresponde para aumentar las ventas, pero hacerlo en esos días en los que no tienes ganas, eso se llama disciplina y forja el carácter de todo emprendedor que busca triunfar.

Fuentes:

Decálogo del emprendedor

  1. Capacidad de ejecución: es necesario contar con un ADN marcado por la capacidad de liderazgo, de transformar lo necesario, motivando a los demás desde la ejemplaridad y a través de la gestión de las emociones.
  2. Perseverancia: Ser constante y tener una meta clara para lograr el objetivo.
  3. Mentalidad positiva: Ser positivo y feliz ante los proyectos aumenta las posibilidades de éxito.
  4. Creatividad e innovación: la capacidad de imaginar el futuro, innovar y aportar toma cada vez más valor.
  5. Poner ilusión en los proyectos que llevamos a cabo.
  6. Estabilidad emocional y resiliencia: se tratan de habilidades que cobran cada vez más importancia por la situación de constante cambio e incertidumbre en el que nos encontramos. Es la capacidad de asumir el fracaso y reponerse rápidamente del mismo.
  7. Flexibilidad y adaptación al cambio: en un mercado cambiante y en el que las empresas gestionan nuevos proyectos continuamente, es importante que el trabajador sea capaz de adaptarse a cada contexto y situación.
  8. Trabajo en equipo: ser capaz de poner en común recursos, conocimientos, opiniones, ideas, soluciones… hace que aumenten las posibilidades de éxito. Las empresas promueven formas de trabajo cada vez más colaborativas porque son conscientes de las ventajas del trabajo en equipo para la resolución de problemas.
  9. Hay que monetizar la idea: con el objetivo desde el principio de que el negocio sea rentable.
  10. Visión global: la globalización hace que se trabaje con profesionales de muchos países y con distintos idiomas. Y que se diseñe el proyecto desde el origen con una intencionalidad global lo que garantizará su supervivencia a largo plazo.

Plan de negocio




PLAN DE NEGOCIO

(Dar click en la imagen para ver el Plan de Negocio)

 

¿Cómo crear una empresa en México?

El sitio oficial del Gobierno Nacional señala los siguientes requisitos para la apertura de una empresa en México:
  1. Recibir autorización de la Secretaría de Economía para usar el nombre. Para esto, la Secretaría comprobará que no haya otro negocio con el mismo nombre. Si quieres hacer este trámite en línea necesitar tener tu e.firma.
  2. Elaborar el acta constitutiva de la empresa con ayuda de un notario. Este documento establece aspectos legales generales y particulares de la empresa (como objeto social, capital social y normas de funcionamiento).Deben firmarlo todos los socios.
  3. Hacer el aviso de uso de denominación. El funcionario que haya llevado a cabo la constitución de la sociedad da a conocer a la Secretaría de Economía la información de las personas que se han asociado para crear la nueva empresa y el nombre que usarán para que otras personas no lo utilicen.
  4. Inscribirse en el Registro Público de Comercio. Esta institución a cargo de la Secretaría de Economía se encarga de vigilar y proteger a las empresas. Es necesario pagar derechos de inscripción y el precio varía dependiendo de cada estado.
  5. Inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes. Este trámite se realiza ante el Servicio de Administración Tributaria e identifica a la empresa como persona moral.
  6. Registrarse ante el IMSS. Aunque al inicio, los únicos trabajadores de la empresa sean los socios fundadores, es necesario registrarse ante el Instituto Mexicano del Seguro Social para informar sobre la contratación del personal. No hacerlo puede ocasionar multas ante esta institución.
  7. Darse de alta en los demás organismos requeridos. Las instituciones adicionales ante las que debas dar de alta la empresa cambian dependiendo del tipo de actividad, del municipio y estado en que se ubique. Parte importante de saber cómo crear una empresa en México es revisar qué organismos regulan temas relacionados con el sector de tu empresa, (por ejemplo, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente o el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual).



Fuente: 

¿Qué es un emprendedor?

 

¿Qué es un emprendedor?

El emprendedor o emprendedora es una persona que comienza su propio proyecto empresarial al detectar una oportunidad de negocio, asumiendo riesgos financieros para llevarlo adelante, con el objetivo de obtener beneficios.

Existen muchos tipos de emprendedores, pero pueden encontrarse ciertas características comunes entre aquellos que alcanzan el éxito:

Evaluemos en detalle las características del emprendedor exitoso:

1. Independencia

Esta característica debemos ubicarla en primer lugar, pues si algo no les gusta a los emprendedores es recibir órdenes de alguien más. Esto no significa que sean rebeldes. Una persona emprendedora suele ser autónoma y le gusta liderar sus proyectos.

Siempre quiere ir un paso adelante, por ello le resulta complicado trabajar a la sombra de otro. Es excelente colaborando en equipo, siempre y cuando ella o él sea quien encabece el proyecto en marcha.

2. Iniciativa

Siempre va y mira más allá: da buenas ideas y está dispuestos a tomar riesgos inteligentes, con tal de seguir sus corazonadas. Aporta una visión diferente a los retos o problemas que se le presentan.

3. Innovación

Tiene el deseo de cambiar cómo se hacen las cosas y muchas veces se les percibe como perfeccionistas. Desean controlar su empresa y su estilo de vida, y su visión les permite crear grandes cosas con herramientas sencillas.

Una persona emprendedora es creativa y le gusta pasar su tiempo concibiendo nuevas metas, ya que siempre está en busca de tendencias para seguir aprendiendo acerca de su industria.

4. Pasión

Si deseas ser un emprendedor o emprendedora de éxito, debes creer en lo que haces, sobre todo porque habrá momentos en los que las cosas no siempre marchen bien, y la pasión por tu trabajo será lo que te haga continuar con el proyecto.

Ser una persona emprendedora es más complicado de lo que puede pensarse. Habrá gente que no creerá en tu éxito. La clave es enfocarte en tus decisiones y perseverar hasta demostrar de lo que eres capaz.

5. Persistencia

¿Alguna vez conociste a un emprendedor negativo? La negatividad y el emprendimiento son dos conceptos que simplemente no combinan, y no porque piensen que todo siempre estará bien. Cuando las cosas salen mal o no funcionan, la emprendedora o emprendedor observa sus errores o fracasos, los analiza y comienza otra vez.

Si bien todos pueden temerle al fracaso, el emprendedor sabe manejarlo de otra forma. Muchos perciben el miedo como un freno a sus objetivos; una persona emprendedora, como un motor que le impulsa a continuar.

Una de las razones de este optimismo es porque confía en sus capacidades. Y si no confía en sí misma o mismo, ¿cómo puede esperar que alguien más lo haga?

¿Cómo convertirte en una persona emprendedora de éxito?

6.Como ser una persona emprendedora

«Si tú no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos». Si te has sentido identificado con esta frase de Tony Gaskins, quizás es hora de comenzar a emprender tu propio negocio.

Ser un emprendedor requiere muchas cosas, pero si estás dispuesto a enfrentar los retos próximamente, aquí te decimos cómo prepararte para cumplir tus metas. Veamos cada aspecto de la infografía en detalla:

1. Aprende a relacionarte

Creemos que para ser un emprendedor exitoso debes saber crear y mantener buenas relaciones con las demás personas al construir redes de apoyo. Gracias a ellas es posible convocar una buena cantidad de amigos para que prueben tus productos o compartas tus ideas.

Para ser un buen emprendedor debes ser amigable y amable, pero sin perder tu autoridad.

2. Resuelve los problemas

Cuando eres quien lleva la batuta en un proyecto, no tienes tiempo que perder. Mientras que muchos se paralizan ante los problemas, como persona emprendedora debes saber analizar y dar una solución rápida, inteligente y con un uso eficiente de los recursos, por supuesto.

3. Ve las oportunidades de negocio 

La curiosidad mueve a los líderes. En cada momento, hasta cuando miran la televisión, pueden encontrar un negocio o idea para emprender. 

Los emprendedores parecen imanes de nuevas oportunidades. Su actitud les permite ver nuevos proyectos donde otros solo ven dificultades.

4. Aterriza bien tu idea

El primer paso es saber muy bien qué es lo que quieres emprender, más cuando buscas crear un servicio o un producto innovador. ¿Quiénes son tus buyer personas? ¿Qué problema buscas solucionar? 

5. Conoce tu mercado

Es importante que dediques buena parte de tu tiempo a analizar las diferentes tendencias y comportamientos de los consumidores. Investiga la situación actual del sector en el que has decidido emprender, conoce a tus competidores y analiza tus áreas de oportunidad.

Estos aspectos te ayudarán a entender cuánta rentabilidad puede tener tu nuevo negocio.

6. Crea un plan de negocio

Define un plan comercial paso a paso, para establecer de qué manera comenzarás a invertir, ya sea que cuentes con ahorros o busques financiamiento. Así podrás comenzar a construir tu modelo financiero. No olvides utilizar la información que recopilaste previamente en el análisis de mercado y consumidores.

7. Organízate

La planificación te llevará al éxito. Define bien tus tareas diarias, semanales y mensuales y fija una rutina de trabajo. Establece metas a cumplir en determinado tiempo, y revisa continuamente tus logros y fracasos. Retroalimenta tu proyecto con la experiencia adquirida para conocer mejor tus oportunidades.

Piensa en cómo ser más productivo y alcanzar tus objetivos, tanto de manera individual como en un equipo de trabajo.

8. Define cómo darás a conocer tu negocio

Además de la publicidad tradicional, asegúrate de contar con redes sociales y un sitio web para dar a conocer tu empresa. Recuerda que si no estás en internet, te pierdes de la mayoría de las oportunidades de venta.

Si no eres experto ni tienes habilidades en diseño web o programación, puedes recurrir a un diseñador que te apoye con la creación de tu sitio. Si no cuentas con presupuesto destinado para contratar a alguien, puedes aprender a hacer un sitio web de forma sencilla en la red.

No está de más que comiences a crear una estrategia de marketing para consolidar tu negocio. Las buenas prácticas de inbound marketing te ayudarán a que más personas conozcan tus servicios o productos.

Nunca es tarde para hacer tus sueños realidad. ¡Comienza a emprender y ve hacia el éxito! No existe una fórmula mágica: solo requieres dar valor a tus habilidades y varias dosis de ingenio.

Fuente: https://blog.hubspot.es/marketing/que-es-un-emprendedor


Mi perfil

Julio Carreto:
Ingeniero Civil, Maestría en Administración con especialidad en Comercialización Estratégica.
Diplomado en Mercadotecnia, Diplomado en Administración de Ventas.
Consultor Especialista en Planeación de Negocios, Planeación Estratégica y Comercialización Estratégica.
Catedrático de Maestría, Diplomado y Licenciatura

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Aclaración

Este Blog no tiene fines de lucro, ni propósitos comerciales, el único interés es compartirlo para fines educativos con estudiantes y docentes del tema.