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PERSONAL BRANDING: ENTIENDE LA IMPORTANCIA DE ESTABLECER TU MARCA PERSONAL

"El Personal branding es la gestión de tu marca personal, actuando y posicionándote de forma que tu público entienda claramente quién eres y qué ofreces. Para eso, debes saber por lo que quieres ser recordado y trabajar bien esa imagen". Dimitri Vieira

¿Te preocupas por tu personal branding o crees que establecer tu marca personal es sinónimo de autopromoción?

¿Ya has pensado en la gran diferencia que cuidar de tu marca puede hacer en tu carrera de productor de contenidos, principalmente si eres freelancer?

Yo sí, y no entendía nada al respecto. Por eso, propuse una conversación con Juliana Saldanha, especialista en estrategias de posicionamiento y comunicación de marcas personales, y tomé insights valiosos que te compartiré ahora, así que, si ves alguna parte del texto entre comillas, ya sabes a quién pertenece la cita, ¿ok?

Queriendo o no, ya tienes una marca. Al expresar tu opinión, hacer una publicación en Facebook, Twitter, LinkedIn o Instagram, estableces tu marca.

Eso porque, consciente o inconscientemente, siempre estamos juzgando a las personas a nuestro alrededor y, en cierto modo, etiquetándolas. Entonces, cuando haces un desahogo en una red social, publicas un artículo o una foto en otra, tu marca va siendo dibujada.

Pero, ¿y si pudieras elegir exactamente qué etiqueta quieres tener? Es aquí donde entra la gestión de tu marca personal.

¿Qué es personal branding?

Personal branding es la gestión de tu marca personal, actuando y posicionándote de forma que tu público entienda claramente quién eres y qué ofreces. Es decir, debes saber exactamente por lo que quieres ser recordado y trabajar para diseñar esa imagen para tu audiencia.

Cuando pensamos en nomadismo digital, por ejemplo, es inevitable recordar a Matheus de Souza. Lo mismo sucede con Marketing de Contenidos y Vitor Peçanha. Y si ya has hecho nuestro curso de Producción de Contenidos para Web, estoy seguro de que relacionas escribir para la web con Luiza Drubscky.

Ellos tres son ejemplos de marcas personales muy bien construidas. Pero tranquilízate, no hace falta que te conviertas en un Top Voice de LinkedIn, fundes una empresa o grabes un curso gratuito para trabajar tu personal branding.

Te mostraré exactamente lo que debes hacer, pero, antes, necesito explicarte algunas cosas.

¿Cuál es la diferencia entre marketing personal y personal branding?
Para Juliana Saldanha, la mejor forma de aclarar esta diferencia es haciendo una asociación entre los dos conceptos aplicados en empresas:

"Cuando piensas en marcas como Uber, Starbucks, NASA, McDonald's, Zara, alguna reacción, sentimiento o pensamiento te viene a la mente, sean positivos o negativos. Esta respuesta emocional causada por una imagen o nombre de una empresa, producto o persona en particular se denomina brand, o marca. Y su gestión, branding.

Por otro lado, el marketing puede ser entendido como el arte de satisfacer las necesidades del cliente. Es un conjunto de herramientas que trabajan juntas para que el producto-servicio alcance el mercado."

Por lo tanto, el marketing personal puede formar parte del proyecto de gestión de tu marca, que a su vez es un concepto mucho más amplio. Recurriendo de nuevo a Juliana:

"El marketing se concentra en la forma en que la marca alcanza y se comunica con el mercado, mientras que el branding se centra en la definición de su esencia y filosofía a largo plazo."

Ahora que ya aclaramos esta diferencia, podemos discutir por qué debes invertir en tu personal branding

La importancia de establecer tu marca
La gente escucha recomendaciones de personas, no de empresas. Estoy seguro de que cuando piensas en comprar un producto en un sitio desconocido, tu primer impulso es buscar en Google algo como: "¿sitio X es de confianza?".

Si encuentras relatos de otras personas respaldando la empresa, compras sin mucho miedo. Pero si ves apenas relatos del propio sitio, tu nivel de desconfianza aumenta. Y si hay muchas quejas de las personas por la internet, entonces, tu nivel de desconfianza explota.

Ni siquiera conoces a las personas que están recomendando — o condenando — el sitio, sin embargo, confías en ellas.

Ahora imagina, por ejemplo, que quieres un material sobre nomadismo digital y encuentras un libro recomendado por Matheus de Souza. A menos que el precio sea un obstáculo, vas a comprarlo en cuestión de minutos.

Otro factor que refuerza la importancia de tener una marca personal fuerte es el constante cambio de algoritmos en las redes sociales, que siempre limitan el alcance de páginas de empresas para favorecer la interacción entre los perfiles personales.

Por eso, el marketing de influencia ya es una realidad, y está muy relacionado con el branding.

Convertiéndote en un influencer

"Cualquiera puede ser un influencer, aunque no tenga presencia digital. Es posible que tengas poder de influencia en un ambiente tan específico como el de tu empresa, entre tu familia o de manera amplia como en un contexto de miles de seguidores en una red social."

Pero hay que tener sentido crítico y entender exactamente por qué deseas convertirte en un influyente y en qué área quieres tener relevancia.

Hoy, existe una idea, y hasta una presión, de que convertirse en un influyente es sinónimo de éxito en la vida. Principalmente en la era de los medios sociales, con varios ejemplos de personas que viven del número de seguidores que conquistaron.

Pero debes entender que la visibilidad de un influencer no necesariamente traerá los resultados que buscas. Y, más importante aún, entiende que existe una enorme diferencia entre influencia y popularidad:

"La popularidad es cuando la gustas a la gente. Influencia es cuando se detienen para oír lo que tienes para decir."

Es posible conquistar los dos, pero el foco del personal branding es la influencia — y la popularidad es solo un posible extra.

"Tiene que ver con la conquista de influencia, por ser exactamente quién eres y por lo que tienes para ofrecer al mercado. Sea para un contexto de diez personas o de un millón."

Pero antes de seguir con los consejos prácticos, es necesario desmitificar algo...

Personal branding no es autopromoción
Branding y Buzz suelen caminar juntos, pero no es por eso que necesitas hacer el Buzz por tu cuenta.

Usando una analogía, la autopromoción es como si utilizaras un megáfono para anunciar a todos en la calle cómo eres bueno y por qué deben contratarte. Y si trabajas tu marketing personal o branding así, siento decirte que lo estás haciendo muy mal.

Al establecer tu marca irás, en realidad, a animar a otras personas a que promuevan tus servicios. Y si lo ejecutas bien, puede suceder que incluso alguien decida hacerlo en un megáfono. Después de todo, personal branding no es sobre ti, sino sobre lo que la gente siente acerca de ti.

Y, finalmente, vamos a la parte práctica.

3 consejos sencillos para empezar a establecer tu marca.

1. Define tus objetivos
En primer lugar, necesitas saber exactamente:

¿Cuál es el principal valor por el cual quieres ser recordado?; ¿por quién deseas ser recordado? ¿O mejor, quién es tu persona?

A partir de eso, haz una reflexión (o una investigación) para averiguar si tu identidad está de acuerdo con la percepción que la gente tiene de ti.

Así, empiezas a tener una idea mejor acerca de lo que necesitas exponer para establecer tu marca.

2. Crea un buen storytelling

Cuenta tu historia, pero trata también de vivirla. Trabajar tu marca de un modo que no sea genuino es la receta para el fracaso.

"De lo que los webfalsos moralistas aún no se han dado cuenta es que la misma Internet que los proyecta es, igualmente, su mayor techo de vidrio.

No percibieron que solo gana relevancia virtual quien es verdadero en la vida real. (Marc Tawil)"

Ten en cuenta también que contar tu historia no es solo autopromoverte. La idea es utilizarla para agregar valor a tu audiencia, enseñando algo nuevo o generando identificación personal.

3. Está presente en al menos una red social

Mejor que simplemente tener una cuenta en todas las redes sociales y usarlas esporádicamente, es centrarse apenas en una. Aunque sea solo para empezar.

Ser muy bueno en una red es mejor que ser mediocre en todas. Pero, ¿cuál red elegir?

LinkedIn
Para los redactores, LinkedIn es sensacional, pues permite conquistar relevancia con su contenido y sin depender de su imagen. Es decir, es más una exposición intelectual que de imagen.

Si eres redactor freelancer y ya conoces todas las artimañas de escribir para la web, cómo definir tu persona y el arte de la escaneabilidad, publicar artículos en LinkedIn te será muy fácil.

Y si aún no lo eres, siempre hay tiempo para convertirse en uno.

Instagram
Instagram tiene la ventaja de ser la red favorita del momento, así que aquí logras alcanzar un número más grande de personas que en LinkedIn, que es más segmentado.

Por otro lado, la red exige una participación mucho más visual y dinámica con la audiencia, grabando historias que sean capaces de cautivar al público, por ejemplo.

Es raro hablar de redes sociales y no mencionar a Facebook, ¿no es cierto?

No es que no sea interesante para tu marca, pero considerando los dos extremos de trabajar a través de contenidos textuales o de tu imagen, no encaja tan bien en ninguno de los casos, como sucede con Instagram y LinkedIn.

Tal vez sea una estrategia interesante compartir tus actualizaciones de Instagram en Facebook y estudiar lo que funciona allí hasta definir una estrategia mejor. O, todavía, puedes seguir compartiendo el contenido en la red solamente para alcanzar a más personas.

Para finalizar, pedí un último consejo a Juliana sobre lo que le gustaría decir a quien está recién empezando una estrategia de Personal Branding:

"No tengas miedo de posicionarte. Incluso si realizas la misma actividad que cientos de otras personas en el mercado, aún eres único. Tu forma de hacerlo y la experiencia que proporcionas al otro es única.

Por eso, asume quien realmente eres y proyecta esa identidad en lo que haces. No tengas miedo de ser diferente, el mayor error que cometemos es quedarnos en término medio y no conectarnos de forma significativa con nadie. Tu público ideal te valorará por ser quien eres y ese es tu diferencial.

Por lo tanto, sé claro en tu posicionamiento y en la comunicación de lo que entregas y de lo que no entregas a tu público. Cuanto más claro, más tu público confiará en que entiendes su dolor y que eres la persona adecuada para ayudarlo."

Para ganar visibilidad y tener éxito en la mayor red profesional del mundo, descarga nuestro ebook Marketing en LinkedIn y aprende las mejores prácticas de Producción de Contenidos y configuraciones de tu perfil.

Fuente: 
https://rockcontent.com/es/blog/personal-branding/#:~:text=%C2%BFQu%C3%A9%20es%20personal%20branding%3F,esa%20imagen%20para%20tu%20audiencia.

7 Signs Your Personal Brand Needs Work

“Personal branding is one of the most important skills that every professional must master at some point in their career,” marketing speaker Seth Price says on his website. “It’s the culmination of many different skills.”

He's right: At the end of the day, your personal brand is the only thing you truly have. It’s your reputation online; and, in the business world, your personal brand drives your game. It has to reflect the fact that you are transparent, forward-thinking and willing to put everything out there to achieve success.

However, some things may not go as planned, and the consequences could have a lasting impact on your business or career. Case in point: 53 percent of decision-makers said in one survey that they had eliminated vendors from consideration based on information they found online.

Here are seven warning signs that your personal brand, too, might be in trouble.

1. You’ve become a "character."

A strong personal brand is a critical part of growing as an entrepreneur. It’s how people come to identify with you. Your brand is supposed to be a reflection of your unique experience and authority. But it can also grow out of proportion: This can happen when you exaggerate in hopes of standing out or fitting into certain social interactions.

So, take care, because when you morph from being your own, authentic self to become a character, you no longer have a personal brand. It’s become more of a performance you intend for others to consume, rather than a solid representation of who you are and what you’re about.

The takeaway: Don’t embellish; focus on your natural persona, concrete accomplishments and professional background. Don’t feel that you need to oversell or become something you’re not in order to impress your peers and audience.

2. Your brand has lost definition.

Impostor Syndrome can be crippling for an entrepreneur. At times, you might feel that your experience and knowledge, and everything else about you are all just part of your façade. Originality can fade, and you start questioning whether you’re sharing anything of real value.

As you shrink into yourself, you’ll lose your edge, eventually becoming too smooth and rounded off like all the other polished stones tumbling along the bottom of a fast-moving river.

The takeaway: If you feel indistinguishable -- or feel like an impostor -- return your focus to the value proposition that you initially founded your brand on. Celebrate your victories and use them as reminders that you’re not an impostor, after all.

3. Engagement is plunging.

If you’ve enjoyed steady engagement through comments and shares of your content, you might have a jarring experience as you start to see those numbers fall. An organization might be able to reach out to both its current and past customers to solicit feedback for improvement, but you, individually, can’t exactly nudge your followers for the reasons why they stopped paying attention.

What you can do is reach out to some of your closest contacts and query them privately; but, ultimately, you’ll have to deduce on your own what the problem might be. Some possible causes:
  • Inconsistency in your content schedule
  • Too much emphasis on topics that don’t align with your audience’s interests
  • Not enough direct engagement with your network
  • Your tendency to come across as too pushy or self-promotional

The takeaway: Check your insights and find the point where engagement has been dropping. Look for changes in your behavior and content to find the triggers and switch gears to re-engage your audience.

4. Your focus has shifted.

Building a personal brand requires a careful balance between your personal and professional lives. Sometimes your focus can shift or your priorities might take you in another direction. You may be spending more time with family, getting more involved in hobbies, planning for something big or simply taking a holiday.

The takeaway: When your shift focus, you have to find ways to maintain your branding efforts to avoid losing momentum. Whatever you currently do to market yourself, stick to that. Plan everything else around that schedule and remain consistent in your work.

5. Your brand keeps changing.

A brand is supposed to remain constant. It should be recognizable to your followers each time they see it, wherever they see it. There’s a sense of familiarity, and your audience develops certain expectations of you. If you’re inconsistent with how you present yourself and your position on certain topics, your audience will feel unsure about how to react. It’s hard to keep track of and follow you when your brand constantly veers off in new directions.

The takeaway: Once you’ve established your brand, stay consistent.  A prime example of consistency in branding is Seth Godin: From his blog to his books and his social engagement, he is easily identifiable.

6. You have no visibility.

If searching for yourself on the web turns up few results, you’re going to have a difficult time maintaining the personal brand you’re attempting to build. Your followers, connections and potential recruiters will likely search for you by name. What will they find?

“It’s been said that Google is the new resume,” Brian Solis, analyst for Altimeter Group, has written. “Truth be told, any search engine, whether social or traditional, is the resume -- it’s the Wikipedia entry for the rest of us.”

The takeaway: Don’t rely solely on social networks to establish and grow your personal brand. Get your name out there with content marketing and guest posts. That way, any search on your personal brand will return authoritative content that you have control over, rather than a results list of people who have names similar to yours.

7. You’re not focused on the future.

If your current marketing efforts focus on what you’ve already done (achievements, old awards or previous positions you've held), you’re selling yourself short on growth.

The takeaway: Your personal branding strategy should be forward-thinking about what is coming, what you want to build and where you want to be. Share that with your audience, and its members will help set you up for the right opportunities.

El mejor branding para su empresa en 8 pasos


El branding como estrategia de negocio

Las marcas deben entender y vivir el branding, interiorizando el ideal de representar un estilo de vida ligado a la honestidad, la transparencia y el respeto. Permítanos ofrecerle una guía rápida para hacer del branding su estrategia de negocio.

El branding es la disciplina que rige el mercado del siglo XXI. Esta nueva manera de interpretar el mercado define a los nuevos usuarios, define el entorno de una marca y canaliza el afecto por la misma. Es la estrategia que da todo el protagonismo a la marca, que funciona como epicentro y tiene como objetivo la fidelización de clientes por medio de la gestión de experiencias.

Este nuevo proceso lógico que permite a las marcas entrar en una nueva dinámica que estimula la evolución, es una disciplina que consideramos netamente humana, desde la cual se despierta el interés de una marca por generar una conexión real, verdadera y honesta con sus usuarios.

El branding es un sistema totalmente versátil que integra varias disciplinas en pro de las experiencias. Los logos no son la primera necesidad para el branding, el objetivo real es la creación de verdaderas identidades; marcas que generan identidad con un enfoque claro y conceptualizado y que brindan una experiencia única capaz de superar todas las expectativas de un usuario. No existe un límite tiempo-espacio desde el cual una marca pueda o no empezar a desempeñar esta estrategia como un modelo de éxito; por ello el branding es tanto para grandes como para pequeñas empresas.

Esta disciplina está compuesta de multitud de detalles que cuando se logran contemplar desde lejos se puede dimensionar su impacto. Un ejemplo práctico se encuentra por las calles de Barcelona, el trencadis –técnica modernista catalana– pone de manifiesto de manera más que fidedigna un gran sistema compuesto por pequeñas piezas que, visto desde otra perspectiva, logran formar una unidad.

Las marcas deben entender y vivir el branding, no sólo como un nuevo modelo estratégico de negocio, sino interiorizando el ideal de representar un estilo de vida que va ligado a la honestidad, la transparencia y el respeto, enriqueciendo así una auténtica identidad.

Para acabar de comprender su formalización, permítanos ofrecerle una guía rápida para hacer del branding su estrategia de negocio.

1. BUSQUE LA CONFIANZA: siempre que se inicia un proyecto de negocio, focalizado desde el branding, es imprescindible tener dos cosas en cuenta: primero, busque una compañía consultora especializada en branding que le inspire confianza y en la que la calidad humana sea primordial; después, evalúe con la mayor objetividad posible, su experiencia hasta ese momento, y haga este ejercicio: imagínese en los próximos 4 o 5 meses siguientes cuando el timing sea más que ajustado, la relación que podrá tener con sus gestores de marca y sea consciente de lo largo que quiere que sea el camino a recorrer con ellos.

2. ENCUENTRE SU STORYTELLING: desarrolle un storytelling que le sea convincente y creíble, y que esté nutrido por una cantidad justificada de valores de marca que le permitan desarrollar un lifestyle desde el cual podrá destilar una misión, visión y entablar unos objetivos a corto y largo plazo. Lo más importante es que si usted no cree en el storytelling que le cuentan, es poco probable que sus clientes sigan este mismo hilo conductor.

3. ANALICE LA ESTRATEGIA: si el paso anterior está correctamente estructurado la estrategia saldrá como síntesis del desarrollo conceptual de su marca. “El activo más importante de una empresa es su marca, si ésta viene de un proceso estructural íntegro donde se desarrolla un fondo sólido y transparente, la estrategia no será más que otro paso que sirve para dar vida y materialidad a la marca. Desarrollar una estrategia omni-canal que le permita ser una marca líquida y eficaz, para lograr así estar presente en todos los entornos, es un paso hacia el éxito.

4. ENTIENDA LA NUEVA VISIÓN: hasta este momento, su compañía consultora de confianza ha debido explicarle miles de inputs que habrán logrado llevar a su marca a un nuevo estado de evolución. En este punto y como cliente y dueño de su marca debe hacer otro ejercicio: haga un recuento de todo lo que ha vivido hasta ese momento; inicie una lista con los puntos buenos y malos que ha conllevado todo el proceso, analice si entiende de manera correcta los valores y la filosofía que se ha desarrollado y finalmente evalúe si todo el universo de marca es coherente. Si obtiene un balance positivo acerca de este feedback el siguiente paso está más que superado.

5. BRANDING ACTITUD: el branding es una disciplina que se debe entender pero, sobre todo, se debe vivir. Si cree en el proceso que está viviendo y ha logrado destilar la esencia del branding debió desarrollar una nueva sensibilidad acerca de los impulsos que llegan hacia usted. Esta disciplina es mucho más que números y ventas, es un nuevo estado que le permitirá ser más proactivo y del cual se podrá nutrir. La clave para lograr diferenciarse en el mercado es creer en quien se es y en lo que se vive, de esta manera podrá ser honesto con usted, con su entorno y obviamente con sus clientes.

6. LA ANHELADA EXPERIENCIA: si ha vivido este proceso intensamente, ha logrado comprender que la experiencia es el verdadero objetivo. Ésta le permite a usted como marca generar una fidelización que va más allá de promociones o regalos, puesto que estableció un vínculo real y sólido con sus usuarios. Sin mencionar que si vive esta experiencia de branding debe pensar que sus consumidores han evolucionado a usuarios y se han convertido en embajadores de su experiencia de marca.

Así que todo esto es branding: coherencia, impacto y diferenciación. Un proceso que puede ser un tanto largo, con algunas cuantas reuniones y un puñado de llamadas, pero que al final se ve recompensado con un proyecto sólido de objetivos claros.

Las 7 fases de la “Ruta del branding”

Existen diversas etapas en el proceso para lograr que un cliente se haga fiel a tu marca y la recomiende. Descubre cuáles son las acciones que debes considerar para posicionar tu marca.

La construcción de una marca puede ser un proceso complejo, pues debe identificar las necesidades del consumidor y desarrollar acciones concretas para mantener una presencia constante en la mente de los usuarios.

Todo plan de construcción de marca tiene diversas etapas en las que puede desarrollar actividades concretas para influenciar la realización de compra de las personas.

Existe un proceso estratégico de siete fases que componen la que la página Puro Marketing define como la “Ruta del branding”, en cuyas distintas etapas se engloban tanto las actividades previas a la compra como las de post-venta, que buscan, en su caso, la recompra o la recomendación de un producto.

Estas son las distintas etapas del branding:

Presencia: se trata de dar a conocer un producto y lograr que el consumidor tenga tu producto en mente cuando vaya a realizar sus compras. Es más fácil construir sobre algo nuevo, desconocido, que sobre lo que el consumidor ya identifica y tiene expectativas.

Interés: una vez que el consumidor reconoce tú producto viene la fase del interés, cuando el cliente está atento a lo que tienen que qué decir tus anuncios, mucho más allá de los encabezados.

Consideración: en esta etapa del proceso, los consumidores ya conocen abiertamente el producto, lo han probado, tocado y entra a sus posibilidades de compra. Aquí la persona considera  la competencia – ¿Quién me da más? ¿Quién hace mi vida mejor, más fácil, más placentera?- por lo que es una fase crítica en el posicionamiento de marca.

Compra: en el climax del proceso de brandeo, las exigencias aumentan proporcionalmente a la inversión realizada, pues el usuario busca obtener al menos, lo que pagó si no es que un poco más. Si tu producto no logra satisfacer esta necesidad, la persona no tendrá problema en probar las opciones de la competencia y no regresar a tu marca.

Uso del producto: la lealtad de marca en gran medida recae en la satisfacción al momento del consumo. Puede ser efímero, como una bebida, o de larga duración, como una cama. El reto es lograr que una vez transcurrido este periodo, el usuario regrese a tu marca.

Contacto post-venta: las acciones que se preocupan por la satisfacción de un cliente, como las llamadas o correo de satisfacción, logran la recompra del producto, su recomendación y ayudarte a aprender más sobre tu consumidor y sus necesidades.

Lealtad: la mayor fuerza de mercadeo existente es la publicidad de boca en boca. Un usuario satisfecho hablará bien de una marca y la recomprará cuantas veces sea necesario. Algo que pocos presupuestos mediático puede conseguir.

Mi perfil

Julio Carreto:
Ingeniero Civil, Maestría en Administración con especialidad en Comercialización Estratégica.
Diplomado en Mercadotecnia, Diplomado en Administración de Ventas.
Consultor Especialista en Planeación de Negocios, Planeación Estratégica y Comercialización Estratégica.
Catedrático de Maestría, Diplomado y Licenciatura

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Aclaración

Este Blog no tiene fines de lucro, ni propósitos comerciales, el único interés es compartirlo para fines educativos con estudiantes y docentes del tema.